EL EQUILIBRIO
En los últimos años se ha producido un importante auge en los programas de ejercicios enfocados a la unidad cuerpo-mente, que sin duda nos proyecta hacia una vida más sana y saludable. El ejercicio es muy importante en nuestra vida, manteniéndonos activos y jóvenes.
La industria del fitness apuesta por incorporar nuevas tendencias que consigan una mente y un cuerpo equilibrado. Sesiones que resulten eficaces contra el estrés y los malos hábitos posturales.
Todos sabemos los beneficios para nuestra salud que puede producir el hecho de incorporar a la rutina diaria un poco de “gim”. Es más, queremos que esta actividad produzca una sensación de bienestar y plenitud. En definitiva y, de algún modo intuimos que la mente no está desconectada del cuerpo, que las sensaciones físicas producen sensaciones psíquicas y viceversa.
Los programas convencionales se basan en trabajar los músculos de forma aislada o cada zona corporal por separado, así muchas personas sufren un pésimo estado de forma como consecuencia del desequilibrio que supone realizar sesiones complicadas y agotadoras, produciendo estrés muscular y articular ya que aíslan determinadas áreas corporales e ignoran otras de gran importancia.
El programa de Pil-Yoguin, incorpora elementos esenciales para conseguir integrar todo nuestro ser, de manera que globaliza las cadenas musculares adquiriendo consciencia de ellas.
Pil-Yoguin, hermana la flexibilidad corporal y el equilibrio mental que ofrece el Yoga, con el control y tonificación muscular de Pilates.
Las herramientas que se utilizan son: 1- la energía interior, que se irá incorporando a modo de hábito en cada postura, y, 2- la actitud de “testigo” de nuestro cuerpo. Para escuchar sus innumerables capacidades.
Con este nuevo concepto de trabajo actuaremos de forma “centrífuga” desde nuestro interior hacia el exterior. Con un solo objetivo: Despertar la conciencia corporal.
La dinámica se articula en base a:
1-Mantener una postura adecuada.
2-Aprender la respiración adecuada.
3-Autoescucha a través de la relajación y meditación.
El programa tiene una evolución rápida y sencilla a la vez. No hay niveles, si bien hay que tener en cuenta la edad, las patologías y la forma física de cada persona que se incorpore. Adaptando la intensidad de los ejercicios, comprobando como en poco tiempo desarrollan capacidades que en principio parecían imposibles.
Las secuencias de asanas-posturas, están concebidas de tal modo, que una conduce a otra de forma natural, creando un estado circular y no parcial del cuerpo, conduciéndolo hacia el centro.
Cuando redescubrimos “el centro”, el cuerpo se va armonizando. El concepto centro tiene dos acepciones: una es metafísica relativa al desarrollo de la consciencia de nuestros propios movimientos y otra es física, la relativa a fortalecer la faja muscular compuesta por los músculos del abdomen, el cuadrado lumbar cadera y glúteos. Si nos movemos utilizando este grupo de músculos para mantenernos erguidos, con la espalda estirada y delegando la fuerza a las piernas, en poco tiempo nos sentiremos más ligeros, impidiendo que la zona lumbar y los hombros caigan hacia adelante, se fortalecerá el abdomen y se abrirá la zona del pecho.
Esta amalgama de sensaciones físico-psíquicas nos llevaran por un camino sin equivocación: la reeducación postural. Hasta el punto de experimentar un cuerpo tal y como lo deseamos, sentirnos plenos dentro de nuestra piel.
